Conclusiones 2013

IV Congreso Internacional de Turismo Rural Reyno de Navarra 2013

A la luz de todas las presentaciones que hemos disfrutado en este IV Congreso Internacional de Turismo Rural de Navarra, está claro que para el turismo rural es tiempo de innovar, de fortalecimiento asociativo, de consolidar las redes empresariales, de tratar de alcanzar mercados más lejanos y más segmentados, así como de avanzar en la especialización y profesionalización de la oferta.

Queda claro también que para ello se necesita pedirle un mayor esfuerzo de coordinación a las Administraciones Públicas competentes en turismo rural, que tienen un papel regulador y dinamizador esencial que deberá contribuir a aumentar la competitividad y la calidad de la oferta.

Este papel de coordinación y dinamización debe incluir la facilitación del contacto y el acceso a orientación directa sobre las estrategias y los fondos europeos que afectan al turismo rural y que pueden contribuir a resolver sus principales problemas; destacando entre ellos el de la estacionalidad y el del acceso a los mercados europeos, mercados lejanos y mercados segmentados.

Las certificaciones se deben entender en todo este contexto como un elemento más de garantía de calidad, de gestión de la sostenibilidad y de orientación al mercado.
Este mismo papel es compartido con las marcas de productos, y hemos podido ver ejemplos prácticos de cómo una gestión eficaz del branding y de la identidad corporativa, como es el caso de las Farm Holidays en Austria, puede conducir directamente al éxito de una red empresarial de turismo rural.

La fragmentación y atomización de la oferta actual de turismo rural no ayuda a alcanzar estos objetivos de éxito, por lo que es urgente un trabajo de organización y coordinación interna.

La consolidación de la oferta debe llevar a su vez a aumentar y diversificar la oferta de turismo rural, enriqueciéndola con las posibilidades que ofrecen el turismo de naturaleza y el ecoturismo; como catalizadores de un turismo de experiencias emotivas y memorables que ponga en valor los territorios.

El papel de la interpretación del patrimonio es esencial en este enriquecimiento de la oferta, destacando el papel de los guías como punto de contacto entre el territorio y los turistas; por lo que es necesario invertir desde ya en capital humano que complemente la abundancia de infraestructuras e instalaciones interpretativas y de uso público existentes, y que las convierta en experiencias tangibles.

Todas las iniciativas que se han compartido en este IV Congreso Internacional de Turismo Rural de Navarra destacan por su apuesta firme por la innovación, por la sostenibilidad, por la responsabilidad social y por el compromiso con el territorio.

Ya se trate de Vías Verdes o de eventos de gastronomía local, de turismo activo o de turismo micológico, entre otros muchos, todos los productos e iniciativas que se nos han presentado demuestran en su diversidad que hay un futuro viable y brillante en el turismo rural y de naturaleza; si hacemos caso a las buenas prácticas y las lecciones aprendidas de tantos años, de tantos países y de tantos proyectos, en los que se ha generado un conocimiento inmenso y valioso.

Lo que se hace necesario con inmediatez es facilitar la gestión y el acceso a todo este conocimiento, y de nuevo es necesario solicitar el papel gestor y coordinador de las Administraciones; que deben facilitar el acceso universal al conocimiento actual y futuro, coordinarse entre ellas y crear el marco más cómodo y flexible posible para que los empresarios y emprendedores hagan su trabajo.

Como consecuencia directa de esta iniciativa pública, el establecimiento de mecanismos más efectivos de cooperación público-privada es una necesidad recurrente en el turismo rural, que ha ido apareciendo de forma insistente a todo lo largo del Congreso.

La demanda demuestra una exigencia cada vez mayor de espacios bien conservados, de experiencias auténticas y de productos genuinos, y todo ello es un factor cada vez más potente a la hora de elegir destino y de elegir oferta.

La autenticidad compartida se convierte así en un factor diferencial y en un valor real de marca de los destinos rurales; que nos vincula emocionalmente con el cliente, y que se hace tangible mejorando y coordinando en red la identidad corporativa de la oferta hacia el mercado.

En cuanto a innovación y nuevas tecnologías aplicadas al turismo rural, hemos visto cómo las nuevas herramientas tecnológicas nos ayudan a transmitir la inmediatez, la vitalidad y las experiencias irrepetibles de los clientes; que hacen del turismo rural un producto turístico a escala humana y que comparte lo mejor de cada cultura, de cada paisaje y de cada estación.

En este contexto, la tecnología se convierte en un aliado para mejorar la calidad, la competitividad y la viabilidad de los negocios de turismo rural, lo que nos lleva de nuevo a la sostenibilidad de los territorios: sólo si los vendemos bien podrán seguir vivos y habitados.

El territorio se convierte así en una experiencia global y compartida, y cada una de nuestras experiencias puede ser transmitida al último rincón del mundo captando a su vez nuevos viajeros; por medio de herramientas deseablemente cada vez más sencillas, más intuitivas, más flexibles y más económicas.

Por su parte, el Plan Nacional Integral de Turismo de España, en lo que respecta al turismo rural, propone que éste sea uno de los productos estratégicos; por su profunda conexión con el territorio, así como por la gran cantidad de expectativas y posibilidades de crecimiento que favorece en las zonas más aisladas y alejadas del turismo convencional, y con un acceso más difícil a los mercados y a las corrientes turísticas.

El mencionado Plan tiene a su vez el fin último de que el turismo rural pueda adaptarse a las tendencias mundiales en sostenibilidad.

Por su parte, el emprendimiento en turismo rural se favorece por el conocimiento y el talento, que son a su vez dos de las líneas del Plan. Se aborda también en él la necesaria clarificación y categorización de los establecimientos de turismo rural, de cara a la homogeneización de su calidad de cara a los mercados europeos e internacionales.

Ello viene acompañado de un plan de choque para la promoción del turismo rural; que va alineado con acciones de creación de productos y de promoción en turismo ornitológico, en ecoturismo, en turismo cultural y enoturismo, los cuales se refuerzan mutuamente.

Por todo ello, y para concluir, tratemos de acercar el territorio y la tecnología, el sector público y el sector privado, la tradición y la innovación; de modo que este IV Congreso Internacional de Turismo Rural de Navarra nos ayude a crear destinos inteligentes (“smart destinations”) de turismo rural, que sean capaces de trabajar entre sí y de alcanzar nuevos mercados que tal vez aún no saben que existimos, pero que ya nos están esperando.